Antipsicóticos: esquizofrenia, trastorno bipolar y efectos a vigilar
Los antipsicóticos, llamados también neurolépticos, son un grupo de medicamentos que actúan sobre determinados receptores cerebrales, sobre todo los de dopamina y serotonina. Se emplean en la esquizofrenia, en el trastorno bipolar y en otros cuadros psicóticos, y algunos tienen indicaciones adicionales recogidas en su ficha técnica. En España todos requieren receta médica. Esta página describe el grupo; la información concreta de su medicamento está en su ficha técnica y en su prospecto.
¿Para qué sirven los antipsicóticos?
Los antipsicóticos sirven, en primer lugar, para tratar los síntomas psicóticos: alucinaciones, delirios y desorganización del pensamiento y de la conducta. Su indicación clásica es la esquizofrenia, tanto en la fase aguda como en el tratamiento de mantenimiento que previene las recaídas, y de ahí procede buena parte de su reputación, para bien y para mal. Con el tiempo, varios de ellos han recibido indicaciones adicionales, como el tratamiento de los episodios maníacos del trastorno bipolar y su prevención.
Cada molécula tiene su propia ficha técnica y sus propias indicaciones autorizadas, de modo que hablar de los antipsicóticos como bloque sirve para entender el mecanismo, pero no para decidir nada concreto. Se distinguen habitualmente los llamados de primera generación o típicos y los de segunda generación o atípicos, que se diferencian sobre todo en el perfil de efectos adversos, no en que unos sean modernos y otros obsoletos. Quien elige y ajusta es su psiquiatra.
La quetiapina tiene una página propia con sus usos y efectos secundarios; los ansiolíticos y los antidepresivos se explican en sus propias guías.
Efectos secundarios de los antipsicóticos
El perfil de efectos adversos varía mucho de una molécula a otra, y esa es precisamente la razón por la que el psiquiatra elige una u otra para cada persona.
Los grupos de efectos más citados en las fichas técnicas del grupo son los extrapiramidales, es decir, rigidez, temblor, inquietud motora o movimientos involuntarios; la sedación y la somnolencia, que condicionan la conducción; los metabólicos, con aumento de peso, alteraciones de la glucemia y de los lípidos; el aumento de prolactina; y los efectos cardiacos, con prolongación del intervalo QT en algunos fármacos. Por eso el seguimiento de un tratamiento antipsicótico incluye controles de peso, analítica y, según el caso, electrocardiograma.
Hay dos situaciones que exigen atención sanitaria inmediata: la aparición de fiebre alta con rigidez muscular y confusión, y cualquier síntoma que sugiera una alteración grave del ritmo cardiaco. En ambos casos, el número es el 112.
Precio de los antipsicóticos y financiación
En este grupo conviven medicamentos de marca y numerosos genéricos, con precios muy distintos entre moléculas. Lo que paga el paciente depende de si esa presentación está incluida en la prestación farmacéutica y del tipo de aportación que tenga asignado. Para una presentación concreta, la fuente es el buscador de situación de financiación del Ministerio de Sanidad; el importe final de su envase se lo dirá su farmacia.
Un aspecto relevante en este grupo: hay presentaciones de larga duración, administradas cada varias semanas, cuyo manejo se hace en el ámbito sanitario y no en casa. Y como en cualquier otro caso, una receta privada no está financiada por el sistema público, de modo que el paciente asume el importe completo. Esta página informa; no vende medicamentos ni publica precios de venta.
Dosis y cómo se toman los antipsicóticos
No existe una dosis común al grupo, y cualquier cifra que lea fuera de la ficha técnica de su medicamento concreto es ruido. Lo que sí es común es la forma de trabajar: se empieza por dosis bajas, se sube de forma escalonada hasta la dosis mínima que controla los síntomas y se mantiene mientras el psiquiatra lo considere necesario, muchas veces durante años. Ese mantenimiento no es un exceso de celo: la interrupción es el principal factor asociado a las recaídas.
Las presentaciones orales suelen tomarse a la misma hora cada día, y algunas por la noche por su efecto sedante. Existen además formas inyectables de liberación prolongada que se administran cada varias semanas. Si olvida una toma, consulte el prospecto antes de duplicar nada. Y si nota efectos que no tolera, el camino es hablarlo, no reducir la dosis en silencio: casi siempre hay alternativas dentro del mismo grupo.
¿Los antipsicóticos necesitan receta?
Sí, todos. Son medicamentos sujetos a prescripción médica y su indicación, elección y ajuste corresponden a un psiquiatra o al médico que lleve el caso. Hay un punto que interesa a quien vive fuera de España o viaja: los antipsicóticos no forman parte del grupo de medicamentos sujetos a prescripción médica especial, que es el que reúne a estupefacientes y psicótropos y el que queda excluido de la receta transfronteriza europea.
Dicho de otro modo, no hay un impedimento legal específico para que un antipsicótico figure en una receta emitida en otro Estado miembro. Eso no significa que cualquier solicitud sea aceptable: iniciar un tratamiento antipsicótico exige una valoración psiquiátrica presencial, con exploración y seguimiento, y eso no lo hacemos ni lo haremos por cuestionario. Tampoco valoramos en línea la continuación de un tratamiento ya establecido, como se explica a continuación.
Por qué no valoramos antipsicóticos a distancia
En este momento no valoramos antipsicóticos en línea, ni siquiera para continuar un tratamiento que ya ha pautado su psiquiatra. En esta página, por tanto, no hay nada que solicitar y no le cobramos nada. La elección, la dosis y el seguimiento de un antipsicótico corresponden al psiquiatra que le atiende, que puede valorarle en persona y ajustar el tratamiento; eso no se sustituye por un cuestionario escrito.
Si se le está acabando la medicación, contacte a tiempo con su psiquiatra o con su médico de cabecera, y no interrumpa el tratamiento por su cuenta.
Contraindicaciones y advertencias del grupo
Cada antipsicótico tiene sus propias contraindicaciones, empezando por la hipersensibilidad al principio activo o a los excipientes, así que la referencia obligada es la ficha técnica del suyo. Hay, con todo, advertencias que se repiten en el grupo. La más conocida afecta a las personas mayores con demencia, y conviene nombrarla con precisión en lugar de hablar de un riesgo genérico: en esa población los antipsicóticos aumentan la mortalidad y multiplican por unas tres veces los accidentes cerebrovasculares, ictus incluido, según las propias fichas técnicas.
Por eso su uso en la demencia está muy restringido y siempre queda en manos del médico que sigue al paciente: se reserva para casos en los que han fallado las medidas no farmacológicas y existe riesgo para el propio paciente o para otras personas, durante el menor tiempo posible y con revisión periódica. Las condiciones exactas dependen del principio activo y figuran en su ficha técnica.
Otras precauciones frecuentes son los antecedentes cardiacos y la prolongación del intervalo QT, la epilepsia, la enfermedad de Parkinson, la diabetes y los factores de riesgo metabólico, y el uso conjunto con otros depresores del sistema nervioso. Durante el embarazo o la lactancia, su médico valora cada caso de forma individual. Si aparece fiebre alta con rigidez y confusión, busque atención urgente. Ante una crisis de ideas de suicidio, llame al 112.
Autoría y revisión médica
Revisión médica: el médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301). Se trata de una página divulgativa sobre un grupo terapéutico: la información vinculante de cada medicamento está en su ficha técnica autorizada, consultable en CIMA (AEMPS), y en el prospecto de su envase. No es publicidad de medicamentos sujetos a prescripción médica y no sustituye a su seguimiento psiquiátrico. Ante una emergencia, llame al 112.
¿Los antipsicóticos necesitan receta médica en España?
Sí, sin excepción. Son medicamentos sujetos a prescripción médica y su indicación corresponde a un psiquiatra o al médico responsable del caso. Nosotros no valoramos antipsicóticos en línea, ni para iniciar el tratamiento ni para continuarlo.
¿Cuánto tardan los antipsicóticos en hacer efecto?
Depende de la molécula y del síntoma. La sedación puede notarse desde las primeras tomas, mientras que el efecto sobre los síntomas psicóticos suele valorarse a lo largo de semanas. El ajuste y los plazos los marca su psiquiatra.
¿Se pueden tomar antipsicóticos con alcohol?
No es recomendable. El alcohol deprime el sistema nervioso central y suma su efecto al del antipsicótico, con más sedación, más riesgo de caídas y peor capacidad para conducir. Además puede desestabilizar el cuadro que se está tratando.
¿Qué pasa si dejo de tomar el antipsicótico de golpe?
La interrupción brusca es el factor que con más frecuencia se asocia a las recaídas, y puede provocar además síntomas de retirada. Cualquier reducción o suspensión debe planificarla su psiquiatra, de forma gradual y con seguimiento.
¿Están financiados por la Seguridad Social?
Depende de cada presentación y de las condiciones fijadas por el Ministerio de Sanidad. La situación de cada presentación figura en el buscador de financiación del Ministerio, y su farmacia también puede indicársela. Una receta privada no da acceso a financiación pública: el envase se paga entero.