Ansiedad e insomnio: opciones de tratamiento
Para dormir sí hay medicamentos sin receta, como la doxilamina, indicada para el insomnio ocasional, y la melatonina para el desfase horario de los viajes. Las pastillas para dormir con receta, como las benzodiazepinas y los hipnóticos Z del tipo del zolpidem, se usan durante periodos cortos, y también necesitan receta la hidroxizina y los antidepresivos que se emplean en la ansiedad. Aquí se explica qué hay en cada grupo, qué mejora el sueño sin fármacos y qué no recetamos.
Pastillas para dormir sin receta: doxilamina y melatonina
Los medicamentos que solo contienen doxilamina, un antihistamínico, se dispensan sin receta con una indicación concreta: el tratamiento sintomático a corto plazo del insomnio ocasional en mayores de 18 años. La dosis habitual es de 25 mg media hora antes de acostarse, sin superar esa cantidad al día, y la ficha técnica pide no tomarla más de 7 días salvo que el médico lo considere recomendable. Si al día siguiente nota somnolencia, la ficha propone bajar a 12,5 mg o adelantar la toma para dejar al menos 8 horas hasta el despertar.
No es para todo el mundo. Está contraindicada, entre otros casos, en el asma, la bronquitis crónica, el glaucoma, la hipertrofia de próstata, la lactancia y junto con algunos antidepresivos ISRS, como la fluoxetina, la fluvoxamina y la paroxetina. Suma su efecto al del alcohol y al de otros sedantes, en mayores de 65 años se ha asociado a más caídas, y la ficha desaconseja conducir al menos durante los primeros días.
La melatonina tiene medicamentos sin receta de 3 y 5 mg, indicados para el tratamiento a corto plazo del desfase horario en adultos: se toma a la hora local de acostarse en el destino, durante un máximo de cuatro días en la pauta estándar, y nunca antes de las 20:00 ni después de las 04:00. Su ficha no la recomienda en personas con enfermedades autoinmunes y pide precaución con los anticoagulantes. Lo explicamos con más detalle en melatonina o pastillas para dormir con receta.
En cuanto a los preparados de valeriana, solos o con lúpulo, la guía de práctica clínica del SNS sobre el insomnio en atención primaria concluye que no hay evidencia suficiente para recomendarlos. El repaso completo de lo que existe en el mostrador está en pastillas para dormir sin receta.
Pastillas para dormir con receta: hipnóticos Z y benzodiazepinas
El zolpidem y la zopiclona, los llamados hipnóticos Z, necesitan receta. La ficha técnica del zolpidem lo indica para el tratamiento a corto plazo del insomnio en adultos cuando es debilitante o causa ansiedad grave: se toma justo antes de acostarse, en una sola dosis que no debe superar los 10 mg (en personas mayores se recomiendan 5 mg), y el tratamiento va de unos pocos días a dos semanas, sin pasar de cuatro incluida la retirada.
Su ficha describe comportamientos complejos durante el sueño, como caminar, conducir, cocinar, comer o llamar por teléfono sin estar del todo despierto y sin recordarlo después, que pueden aparecer incluso tras la primera toma; el alcohol y las dosis por encima de la máxima aumentan ese riesgo. También advierte de somnolencia y menor capacidad de alerta a la mañana siguiente, y recomienda dejar al menos 8 horas entre la toma y la conducción.
Las benzodiazepinas, como el lorazepam o el diazepam, son depresores del sistema nervioso que también se emplean para dormir. La guía del SNS sobre el insomnio recomienda limitarlas al insomnio agudo, con la dosis más baja posible y no más allá de 2 a 4 semanas, porque a partir de unas dos semanas de uso aumenta el riesgo de tolerancia y de dependencia física y psíquica. Su uso prolongado se ha asociado a más accidentes de tráfico, la retirada brusca provoca síntomas de abstinencia y en personas mayores preocupan la pérdida de memoria y las caídas.
Con los hipnóticos hay además un fenómeno que conviene conocer, el insomnio de rebote: al suspenderlos, los síntomas que llevaron al tratamiento pueden volver aumentados durante un tiempo. Por eso la retirada se hace de forma gradual y pautada por el médico, y si lleva meses tomando uno no conviene suspenderlo por su cuenta.
Melatonina con receta para el insomnio en mayores de 55 años
La melatonina de liberación prolongada de 2 mg sí necesita receta. Su ficha técnica la indica, en monoterapia, para el tratamiento a corto plazo del insomnio primario caracterizado por un sueño de mala calidad en pacientes mayores de 55 años. Se toma una vez al día, una o dos horas antes de acostarse y después de haber comido algo, y la pauta puede mantenerse un máximo de trece semanas. Los comprimidos se tragan enteros, sin triturarlos ni masticarlos, para conservar la liberación prolongada.
Ansiedad: hidroxizina y antidepresivos, con receta
La hidroxizina es un antihistamínico con indicación en el tratamiento sintomático de la ansiedad en adultos y necesita receta. Su ficha técnica la contraindica si hay alargamiento del intervalo QT del electrocardiograma o factores de riesgo para él, en el embarazo y la lactancia, y junto con otros fármacos que alargan ese intervalo; no se recomienda en personas mayores y puede producir somnolencia, sobre todo al empezar.
Algunos antidepresivos tienen autorizados trastornos de ansiedad. El escitalopram, por ejemplo, incluye en su ficha el trastorno de ansiedad generalizada, el de angustia y la ansiedad social; sus efectos adversos son más frecuentes en las primeras una o dos semanas, y la ficha habla de 2 a 4 semanas para aliviar los síntomas en la ansiedad social y de unos 3 meses para la máxima eficacia en el trastorno de angustia. Las opciones para la ansiedad, con y sin receta, las repasamos en qué tomar para la ansiedad.
La ficha técnica del escitalopram pide vigilar la aparición de pensamientos suicidas al inicio del tratamiento y tras cada cambio de dosis, y recoge que en un metaanálisis de ensayos la conducta suicida fue más frecuente con antidepresivos que con placebo en menores de 25 años. Ante ideas de hacerse daño, llame a la línea 024 o al 112. Más sobre estos fármacos en antidepresivos: tipos y qué esperar.
Tratamiento del insomnio sin fármacos
La guía del SNS sobre el insomnio da un papel central a las técnicas psicológicas. En atención primaria, las de primera elección son la relajación, el control de estímulos y la restricción del tiempo en la cama, y en segunda línea, la intención paradójica y la reestructuración cognitiva. Según la guía, el efecto de la terapia cognitivo-conductual se mantiene entre seis meses y dos años después de terminarla, y ayuda a reducir el consumo de fármacos, sobre todo en personas mayores; los hipnóticos, en cambio, no se recomiendan a largo plazo.
La higiene del sueño, por sí sola, no basta para tratar un insomnio crónico, pero la guía la recomienda como apoyo: levantarse cada día a la misma hora, también los fines de semana; ir a la cama solo con sueño y salir de ella si no llega en unos 10-15 minutos; evitar las siestas o limitarlas a media hora después de comer; no tomar café ni té por la tarde; evitar el alcohol y el tabaco en las horas previas; hacer ejercicio con regularidad, al menos tres horas antes de acostarse; y no usar el ordenador en las dos horas anteriores.
Qué no recetamos y por qué
Conviene decirlo sin rodeos: no recetamos benzodiazepinas, hipnóticos Z como el zolpidem ni gabapentinoides como la pregabalina, ni para empezar ni para continuar un tratamiento. Son fármacos que exigen exploración, seguimiento cercano y una pauta de retirada, y eso no se resuelve con un cuestionario. En este momento tampoco valoramos en línea antidepresivos ni otros tratamientos psiquiátricos. Si su problema encaja en este grupo, el camino es su médico de cabecera o una consulta presencial de salud mental. Esta página existe para orientarle, no para ofrecerle un tratamiento.
Cuándo consultar y cuándo es una urgencia
Pida cita con su médico si el insomnio dura cuatro semanas o más, que es cuando la guía del SNS lo considera crónico, si le afecta durante el día, si la ansiedad le impide trabajar o estudiar, o si lleva meses tomando algo para dormir y nota que ya no le hace el mismo efecto. Si ronca mucho, tiene obesidad o la persona que duerme a su lado nota pausas o movimientos anormales, coméntelo: la guía indica valorar en esos casos un trastorno del sueño relacionado con la respiración, como la apnea, o el síndrome de piernas inquietas, con derivación a atención especializada.
Hay señales que no admiten espera: dolor en el pecho, dificultad brusca para respirar, confusión o alteración de la conciencia. En esos casos, llame al 112. Si aparecen ideas de hacerse daño o de quitarse la vida, llame a la línea 024 de atención a la conducta suicida, gratuita, confidencial y disponible las 24 horas, todos los días del año, o al 112 si el peligro es inminente.
Quién revisa esta información
Esta página la ha revisado el médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301). La condición de dispensación y los datos de cada medicamento proceden de sus fichas técnicas en CIMA (AEMPS), y las recomendaciones sobre el insomnio, de la guía de práctica clínica del SNS para atención primaria. La información orienta, pero la elección de un tratamiento corresponde al médico que conoce su caso.
¿Qué pastillas para dormir se venden sin receta?
Por ejemplo, la doxilamina, indicada para el insomnio ocasional en mayores de 18 años y durante no más de 7 días salvo indicación médica, y los medicamentos de melatonina de 3 y 5 mg, indicados para el desfase horario de los viajes. La guía del SNS no encuentra evidencia suficiente para recomendar la valeriana en el insomnio. Si el problema dura semanas, consulte con su médico.
¿Qué pastillas para dormir necesitan receta?
Las benzodiazepinas, los hipnóticos Z como el zolpidem y la zopiclona, y la melatonina de liberación prolongada de 2 mg para el insomnio en mayores de 55 años. Todas se usan durante periodos cortos: el zolpidem, por ejemplo, un máximo de cuatro semanas incluida la retirada. Las prescribe un médico tras valorar el caso.
¿Se pueden recetar benzodiazepinas o zolpidem online?
En nuestro servicio, no. No recetamos benzodiazepinas, hipnóticos Z ni gabapentinoides, ni para iniciar ni para continuar un tratamiento, porque requieren exploración, seguimiento cercano y una retirada gradual. Para este grupo de fármacos, el camino es su médico de cabecera o una consulta presencial de salud mental.
¿La melatonina necesita receta?
Depende de la presentación. Los medicamentos de melatonina de 3 y 5 mg para el desfase horario se dispensan sin receta, mientras que la melatonina de liberación prolongada de 2 mg, indicada para el insomnio primario en mayores de 55 años, necesita receta. Ninguna de las dos tiene indicación para la ansiedad.
¿Cuánto tiempo se puede tomar un hipnótico?
El menor tiempo posible. La ficha técnica del zolpidem habla de unos pocos días hasta dos semanas, con un máximo de cuatro incluida la retirada, y la guía del SNS limita las benzodiazepinas para el insomnio a 2-4 semanas. La retirada se hace de forma gradual, porque al suspenderlas puede aparecer insomnio de rebote. Si lleva meses tomándolo, pida cita para planificar la reducción.
¿Cuándo consultar por insomnio?
Cuando dura cuatro semanas o más, cuando afecta a su rendimiento durante el día, cuando aparece junto a tristeza mantenida o ansiedad intensa, o cuando lleva tiempo tomando algo para dormir y ya no le hace efecto. También si ronca mucho y se levanta cansado, porque puede haber una apnea del sueño. Ante dolor torácico o dificultad respiratoria brusca, llame al 112; ante ideas de hacerse daño, a la línea 024, o al 112 si el peligro es inminente.
- Ficha técnica de Dormidina doxilamina 25 mg comprimidos (CIMA, AEMPS)
- Ficha técnica de Melatonina Noxarem 3 mg comprimidos (CIMA, AEMPS)
- Ficha técnica de Circadin 2 mg comprimidos de liberación prolongada, melatonina (CIMA, AEMPS)
- Ficha técnica de Stilnox 10 mg comprimidos, zolpidem (CIMA, AEMPS)
- Ficha técnica de Atarax 25 mg comprimidos recubiertos, hidroxizina (CIMA, AEMPS)
- Ficha técnica de Cipralex 10 mg comprimidos, escitalopram (CIMA, AEMPS)
- Guía de práctica clínica para el manejo de pacientes con insomnio en atención primaria (GuíaSalud, Ministerio de Sanidad)
- Línea 024 de atención a la conducta suicida (Ministerio de Sanidad)